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Para decidir tu talla de camiseta te aconsejamos que uses una de las camisetas que ahora tienes, la extiendas plana y midas como te indicamos en la imagen y así podrás ver que talla es la que mejor te sentará. Recuerda que son prendas 100% algodón preencogido pero pueden tener alguna pequeña variación tras el primer lavado.

Manga corta unisex

100% Algodón peinado pre-encogido "Ringspun" de 190 gr. • Cubre costuras reforzado en el cuello • Cuello con acabado de canalé elastano • Estilo clásico tubular • Colores con tintes naturales

Manga corta chica

100% Algodón peinado pre-encongido "Ringspun" de 190 gr. • Cubre costuras reforzado en el cuello • Cuello con acabado de canalé elastano • Estilo clásico entallado con costuras laterales • Colores con tintes naturales

Calidades de nuestros productos

Antes de decidir sacar un nuevo producto lo sometemos a todo tipo de pruebas para que tu puedas disfrutarlo el mayor tiempo posible.

Nos preocupamos desde el tipo de algodón de las camisetas, como está producido, la calidad del mismo, el tipo de tintes utilizados y si son ecológicos, la durabilidad de las prendas, el tipo de cerámica para las tazas, como se produce la porcelana, el reciclado de los productos una vez decidas desprenderte de ellos, por eso queremos decirte que para nosotros es importante ofrecerte el mejor producto que podemos fabricar.

Duckie

Una camiseta que convierte un gesto mínimo y casi infantil en tu amuleto personal contra los días torcidos, mezclando humor cotidiano y nostalgia pop para recordarte que siempre hay un detalle absurdo capaz de salvarte la jornada.

Precio:

24.00

Esta cami­se­ta “Duckie” está hecha para con­ver­tir cual­quier día gris en una peque­ña esce­na de come­dia pri­va­da y muy per­so­nal. Imagina abrir el arma­rio por la maña­na, medio en pilo­to auto­má­ti­co, y encon­trar­te con ese recor­da­to­rio casi infan­til de que a veces lo úni­co que nece­si­tas para que todo mejo­re es un deta­lle absur­do, una mini ruti­na que te saque una son­ri­sa sin pedir per­mi­so. No hace fal­ta que estés de vaca­cio­nes ni que haya un gran plan a la vis­ta: la lle­vas pues­ta para ir al curro, a cla­se, al súper o a pasear, y en cuan­to alguien la lee se crea esa micro com­pli­ci­dad entre des­co­no­ci­dos que tan­to se agra­de­ce cuan­do la reali­dad vie­ne un poco car­ga­da. Es una pren­da que ape­la direc­ta­men­te a ese humor sen­ci­llo, coti­diano, que no nece­si­ta iro­nías com­ple­jas ni refe­ren­cias oscu­ras para fun­cio­nar: es puro buen rollo encap­su­la­do en unas pocas pala­bras y una ima­gen icó­ni­ca.

Pensada para fans del sar­cas­mo sua­ve y la filo­so­fía “no pasa nada, ya se arre­gla­rá”, esta cami­se­ta fun­cio­na casi como un talis­mán urbano: la lle­vas cuan­do sabes que el día va a ser lar­go, cuan­do quie­res recor­dar que toda­vía que­dan cosas peque­ñas capa­ces de sal­var­te la tar­de, o cuan­do sim­ple­men­te te ape­te­ce aña­dir un toque de absur­do a tu look habi­tual. No pre­ten­de dar lec­cio­nes de vida, pero sí lan­zar­te un gui­ño muy cla­ro: tan­to si estás en una ofi­ci­na rodea­do de tecla­dos y pan­ta­llas como si te pier­des por un fes­ti­val o por calles estre­chas de tu ciu­dad favo­ri­ta, ese men­sa­je se con­vier­te en tu escu­do de humor con­tra el dra­ma gra­tui­to. Además, tie­ne esa mez­cla entre nos­tal­gia y jugue­te pop-culture que conec­ta con cual­quie­ra que haya cre­ci­do con obje­tos tan sim­ples como pro­ta­go­nis­tas de his­to­rias per­so­na­les: pue­de ser tu uni­for­me emo­cio­nal para días com­pli­ca­dos, tu como­dín para rega­los que bus­can arran­car risas sin­ce­ras o tu excu­sa per­fec­ta para empe­zar con­ver­sa­cio­nes con des­co­no­ci­dos que reac­cio­nan al ver esa fra­se y no pue­den evi­tar son­reír.