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Para decidir tu talla de camiseta te aconsejamos que uses una de las camisetas que ahora tienes, la extiendas plana y midas como te indicamos en la imagen y así podrás ver que talla es la que mejor te sentará. Recuerda que son prendas 100% algodón preencogido pero pueden tener alguna pequeña variación tras el primer lavado.

Manga corta unisex

100% Algodón peinado pre-encogido "Ringspun" de 190 gr. • Cubre costuras reforzado en el cuello • Cuello con acabado de canalé elastano • Estilo clásico tubular • Colores con tintes naturales

Manga corta chica

100% Algodón peinado pre-encongido "Ringspun" de 190 gr. • Cubre costuras reforzado en el cuello • Cuello con acabado de canalé elastano • Estilo clásico entallado con costuras laterales • Colores con tintes naturales

Calidades de nuestros productos

Antes de decidir sacar un nuevo producto lo sometemos a todo tipo de pruebas para que tu puedas disfrutarlo el mayor tiempo posible.

Nos preocupamos desde el tipo de algodón de las camisetas, como está producido, la calidad del mismo, el tipo de tintes utilizados y si son ecológicos, la durabilidad de las prendas, el tipo de cerámica para las tazas, como se produce la porcelana, el reciclado de los productos una vez decidas desprenderte de ellos, por eso queremos decirte que para nosotros es importante ofrecerte el mejor producto que podemos fabricar.

Concorde

El Concorde no fue solo una máquina veloz: fue la prueba de que la ingeniería también podía tener carácter. Esta camiseta recoge aquella ambición sin caer en la nostalgia. Para quienes aún levantan la vista al escuchar un avión, disfrutan de los objetos con historia y creen que el futuro debería volver a atreverse un poco más.

Precio:

24.00

Hubo un tiem­po en el que el futu­ro no lle­ga­ba den­tro de una pan­ta­lla. Se escu­cha­ba a kiló­me­tros de dis­tan­cia, ace­le­ra­ba por la pis­ta y cru­za­ba el Atlántico antes de que el reloj con­si­guie­ra poner­se de acuer­do con el via­je. El Concorde per­te­ne­ció a esa épo­ca en la que la tec­no­lo­gía aspi­ra­ba a cam­biar nues­tra rela­ción con el mun­do, no solo a aho­rrar­nos unos minu­tos en una tarea coti­dia­na.

Más que un avión, fue una idea lle­va­da has­ta sus últi­mas con­se­cuen­cias: velo­ci­dad sin renun­ciar a la ele­gan­cia, inge­nie­ría con­ver­ti­da en icono y una ambi­ción que hoy sigue pare­cien­do casi inso­len­te. No fue per­fec­to, ni nece­si­ta­ba ser­lo para resul­tar fas­ci­nan­te. Precisamente por eso con­ti­núa des­per­tan­do curio­si­dad déca­das des­pués. Hay máqui­nas que cum­plen su fun­ción y des­apa­re­cen; otras se que­dan a vivir en la memo­ria colec­ti­va.

Esta cami­se­ta nace de esa fas­ci­na­ción, pero no exi­ge saber de moto­res, rutas ni aero­di­ná­mi­ca. Basta con reco­no­cer el atrac­ti­vo de las cosas crea­das para ir un poco más allá de lo razo­na­ble. Es para quie­nes toda­vía levan­tan la vis­ta cuan­do oyen un avión, para quie­nes dis­fru­tan de los obje­tos con his­to­ria y para quie­nes pre­fie­ren lle­var una refe­ren­cia que no nece­si­ta expli­car­se a todo el mun­do.

También tie­ne algo de decla­ra­ción per­so­nal. Habla de mover­se depri­sa cuan­do mere­ce la pena, de con­ser­var la curio­si­dad y de no acep­tar que todo lo extra­or­di­na­rio per­te­ne­ce al pasa­do. Puedes lle­var­la cual­quier día, sin con­ver­tir­te en un museo ambu­lan­te ni dis­fra­zar­te de nos­tál­gi­co. El Concorde fun­cio­na aquí como un gui­ño entre per­so­nas que reco­no­cen una mis­ma obse­sión: ese ins­tan­te raro en el que uti­li­dad, belle­za y auda­cia con­si­guen volar jun­tas.

No te hará lle­gar antes a nin­gu­na par­te. Probablemente tam­po­co hace fal­ta. Pero sí pue­de recor­dar­te que hubo quie­nes mira­ron un océano, cal­cu­la­ron la dis­tan­cia y pen­sa­ron que toda­vía se podía cru­zar más rápi­do.