Guia de tallas
Para decidir tu talla de camiseta te aconsejamos que uses una de las camisetas que ahora tienes, la extiendas plana y midas como te indicamos en la imagen y así podrás ver que talla es la que mejor te sentará. Recuerda que son prendas 100% algodón preencogido pero pueden tener alguna pequeña variación tras el primer lavado.


Composición
Manga corta unisex
100% Algodón peinado pre-encogido "Ringspun" de 190 gr. • Cubre costuras reforzado en el cuello • Cuello con acabado de canalé elastano • Estilo clásico tubular • Colores con tintes naturales
Manga corta chica
100% Algodón peinado pre-encongido "Ringspun" de 190 gr. • Cubre costuras reforzado en el cuello • Cuello con acabado de canalé elastano • Estilo clásico entallado con costuras laterales • Colores con tintes naturales
Detalles
Calidades de nuestros productos
Antes de decidir sacar un nuevo producto lo sometemos a todo tipo de pruebas para que tu puedas disfrutarlo el mayor tiempo posible.
Nos preocupamos desde el tipo de algodón de las camisetas, como está producido, la calidad del mismo, el tipo de tintes utilizados y si son ecológicos, la durabilidad de las prendas, el tipo de cerámica para las tazas, como se produce la porcelana, el reciclado de los productos una vez decidas desprenderte de ellos, por eso queremos decirte que para nosotros es importante ofrecerte el mejor producto que podemos fabricar.

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Antiarial
Helvetica nació como un icono del diseño suizo. Arial apareció décadas después, preparada para ocupar exactamente su lugar y conquistar millones de ordenadores. Antiarial convierte esa polémica histórica en una declaración con ironía, criterio y cierta alergia a las imitaciones.
Precio:
24.00€
Hay tipografías que nacen para resolver un problema y otras que terminan creando uno nuevo. Helvetica apareció en Suiza en 1957, concebida por Max Miedinger bajo la dirección de Eduard Hoffmann. Su nombre original fue Neue Haas Grotesk y pronto se convirtió en uno de los grandes símbolos del diseño moderno: directa, equilibrada y aparentemente neutral.
Veinticinco años después llegó Arial. Robin Nicholas y Patricia Saunders la desarrollaron para Monotype pensando inicialmente en impresoras láser de baja resolución. Más tarde, Microsoft la incorporó como una de las tipografías esenciales de Windows 3.1, lanzado en 1992, y desde entonces apareció en millones de documentos, presentaciones y ordenadores.
Hasta ahí, la historia oficial.
La historia que cuentan muchos diseñadores resulta bastante menos diplomática. Arial fue construida con unas proporciones compatibles con Helvetica: cada carácter debía ocupar prácticamente el mismo espacio para poder sustituirla sin desmontar la composición de un documento. No era una reproducción exacta, pero se parecía lo suficiente y encajaba en el mismo sitio. Para sus detractores, aquello no fue inspiración, sino una forma muy eficiente de tener «una Helvetica» evitando los inconvenientes de licenciar Helvetica.
Conviene reconocer que Arial también tomó rasgos de anteriores grotescas de Monotype y que posee diferencias reales en curvas, terminales y aperturas. Aun así, la sospecha permanece. Demasiada semejanza, demasiada conveniencia y una expansión universal impulsada más por venir instalada de serie que por una elección consciente.
De esa vieja disputa nace Antiarial. No como una clase de historia tipográfica, sino como una declaración para quienes creen que parecerse no es suficiente. Para quienes rechazan las soluciones predeterminadas, comparan hasta el último detalle y saben que una letra nunca es solamente una letra.
También hay humor, por supuesto. Porque pocas cosas dividen con tanta elegancia a un estudio de diseño como preguntar si Arial y Helvetica son realmente tan distintas. Quien conozca la historia sonreirá. Quien defienda Arial tendrá algo que discutir. Y quien no entienda la referencia quizá descubra que detrás de una sencilla elección tipográfica se esconden décadas de rivalidad, negocio, tecnología y orgullo profesional.


















