You are here:

Para decidir tu talla de camiseta te aconsejamos que uses una de las camisetas que ahora tienes, la extiendas plana y midas como te indicamos en la imagen y así podrás ver que talla es la que mejor te sentará. Recuerda que son prendas 100% algodón preencogido pero pueden tener alguna pequeña variación tras el primer lavado.

Manga corta unisex

100% Algodón peinado pre-encogido "Ringspun" de 190 gr. • Cubre costuras reforzado en el cuello • Cuello con acabado de canalé elastano • Estilo clásico tubular • Colores con tintes naturales

Manga corta chica

100% Algodón peinado pre-encongido "Ringspun" de 190 gr. • Cubre costuras reforzado en el cuello • Cuello con acabado de canalé elastano • Estilo clásico entallado con costuras laterales • Colores con tintes naturales

Calidades de nuestros productos

Antes de decidir sacar un nuevo producto lo sometemos a todo tipo de pruebas para que tu puedas disfrutarlo el mayor tiempo posible.

Nos preocupamos desde el tipo de algodón de las camisetas, como está producido, la calidad del mismo, el tipo de tintes utilizados y si son ecológicos, la durabilidad de las prendas, el tipo de cerámica para las tazas, como se produce la porcelana, el reciclado de los productos una vez decidas desprenderte de ellos, por eso queremos decirte que para nosotros es importante ofrecerte el mejor producto que podemos fabricar.

A la mierda

Cuando la paciencia se acaba y las palabras sobran, esta camiseta habla por ti con honestidad brutal envuelta en humor negro. Un mensaje contundente para quienes valoran la autenticidad sobre la hipocresía social y han aprendido a elegir sus batallas sabiamente. Perfecta para días donde prefieres que tu ropa exprese lo que callas por educación. Una declaración portátil contra las tonterías innecesarias y la diplomacia vacía, ideal para personas sin filtros que reivindican su derecho a no aguantar lo que no merece su energía.

Precio:

24.00

Hay días en los que la pacien­cia se ago­ta y las pala­bras sobran. Momentos don­de cual­quier con­ver­sa­ción inne­ce­sa­ria pare­ce una pér­di­da de tiem­po monu­men­tal. Esta pren­da nació pre­ci­sa­men­te de esos ins­tan­tes: cuan­do alguien mere­ce una res­pues­ta con­tun­den­te pero pre­fie­res man­te­ner las for­mas sin renun­ciar a expre­sar lo que real­men­te pien­sas.

El men­sa­je que lle­va impre­so habla por sí mis­mo con una hones­ti­dad bru­tal envuel­ta en humor negro. Es esa voz inte­rior que todos tene­mos pero que rara vez exte­rio­ri­za­mos por edu­ca­ción o con­ve­nien­cia social. Llevar esta cami­se­ta sig­ni­fi­ca tener el valor de decir lo que otros callan, de mos­trar per­so­na­li­dad sin dis­cul­pas, de rei­vin­di­car el dere­cho a no aguan­tar ton­te­rías.

Perfecta para quie­nes valo­ran la auten­ti­ci­dad por enci­ma de la hipo­cre­sía social. Para per­so­nas que han apren­di­do que no todas las bata­llas mere­cen librar­se y que a veces la mejor res­pues­ta es sim­ple­men­te man­dar todo al cara­jo. Esta pren­da se con­vier­te en tu por­ta­voz silen­cio­so en reunio­nes tedio­sas, encuen­tros incó­mo­dos o situa­cio­nes don­de pre­fie­res que tu ropa hable por ti.

La tipo­gra­fía con­tun­den­te refuer­za el men­sa­je direc­to sin rodeos. Cada pala­bra gol­pea con la fuer­za de una ver­dad incó­mo­da que muchos pien­san pero pocos se atre­ven a expre­sar públi­ca­men­te. Es humor áci­do mez­cla­do con filo­so­fía de vida: ele­gir tus bata­llas y no per­der ener­gía en diplo­ma­cias absur­das.

Ideal para rega­lar a esa per­so­na sin­ce­ra de tu vida que siem­pre dice las cosas cla­ras, para tu ami­go que tie­ne cero fil­tros o para ti mis­mo si estás can­sa­do de fin­gir ama­bi­li­dad don­de no la sien­tes. También fun­cio­na como decla­ra­ción de inten­cio­nes en días malos, como recor­da­to­rio de que tu bien­es­tar men­tal vale más que que­dar bien con cual­quie­ra.

Esta cami­se­ta tras­cien­de la moda para con­ver­tir­se en decla­ra­ción de prin­ci­pios. Un mani­fies­to por­tá­til con­tra la fal­se­dad, las apa­rien­cias vacías y las rela­cio­nes tóxi­cas que dre­nan ener­gía. Llevarla es rei­vin­di­car el dere­cho sagra­do a la indi­fe­ren­cia selec­ti­va, a prio­ri­zar tu paz men­tal sobre expec­ta­ti­vas aje­nas.

Para quie­nes entien­den que la ver­da­de­ra diplo­ma­cia a veces con­sis­te en ale­jar­se de lo que no apor­ta. Porque hay oca­sio­nes don­de la mejor emba­ja­da está pre­ci­sa­men­te en el lugar al que esta pren­da sugie­re enviar cier­tos asun­tos. Una for­ma inge­nio­sa de lle­var tu acti­tud a flor de piel sin nece­si­dad de pro­nun­ciar pala­bra.