Supermercados, como condicionan nuestra compra

Supermercados, como condicionan nuestra compra

En 1983 Jean Michel Jarre creo un álbum único, y cuando digo único lo digo en el sentido literal de la palabra, solo existe una copia, el disco se titula Música para supermercados.

El álbum tiene ese título porque se iba a utilizar como música de fondo para una muestra de arte que se ambientaba en un supermercado, en ella Jean Michel Jarre utilizaba todas las posibilidades que se pueden oir en las ambientaciones musicales de los grandes supermercados.

Si pensabas que la compra que haces en el supermercado es decisión tuya estás un poco equivocado.
A ver que si, que si llevas una lista y te ciñes a ella es cosa tuya, bueno influido en muchos casos por la publicidad.

Pero en cualquier otro caso los comportamientos de los usuarios de los supermercados se pueden condicionar en varias formas, vamos a ver algunas de ellas.

Por empezar por alguna parte vamos a ver como se comportan los carros de la compra.

El tamaño del carro se decide en función del tipo de supermercado así en uno que tenga los precios elevados el carro de la compra será más pequeño para que pienses que has llenado el carro a pesar del montante de la factura, el caso de los supermercados más económicos el carro es por el contrario mayor, para que tengamos más tendencia a llenarlo y percibamos que compramos auténticos chollos.

Otro factor en el carro es la tendencia a irse a la izquierda, a lo mejor pensabas que te había tocado a ti el que tenía el problema de alineación de la dirección… pues no, esto está pensado para obligarnos a sujetar el carro con la mano izquierda y que podamos tener la mano derecha libre para poder seguir cogiendo cosas de los estantes.

El tipo de suelo también influye a la hora de circular por el supermercado ya que pueden variar el tipo de suelo para hacer que las ruedas del carro vayan más despacio y te obliguen a mirar los estantes.

Luego está el tema de los carritos para niños, es algo que tiene mucho peligro, en el uso de estos carritos se disfraza como entretenimiento la generación de necesidad de compra en los niños desde pequeños y para ello sitúan a su altura en los estantes los productos que más atraen a los pequeños.

El sonido ambiente como hablábamos antes es algo que influye en la estancia dentro del supermercado, la media de una compra suele estar en torno a los 55 minutos y con la música ambiente se consiguen ampliar o reducir ese tiempo de compra programando una música más rápida o más relajada para modificar este comportamiento.

También la iluminación forma parte de la modificación de conducta dentro del supermercado, en la sección de alimentos perecederos por ejemplo se utilizan luces blancas para resaltar la sensación de frescura de los productos expuestos.

La colocación de los productos no está en absoluto pensada para favorecer al usuario, al contrario, se sitúan para que la compra sea mayor, así se dividen en zonas frías y calientes.

  • Las zonas frías se caracterizan por ser espacios de transición y una mala iluminación. En estas zonas se colocan por ejemplo los productos de primera necesidad como el azúcar ya que te dará igual donde estén y siempre irás a buscarlos haciendo que recorras otras zonas.
  • Las zonas calientes en cambio son los cruces entre pasillos o la entrada, zonas bien iluminadas y fácilmente localizables. Aquí se colocan los productos con mayores márgenes de beneficio para el supermercado y que quieren que tengan más salida.

Pero hay otras zonas digamos peligrosas.

Supermercados como nos atraen

La altura en los estantes es otra de esas zonas, se dividen principalmente en tres partes, altura de los ojos, altura de las manos y a los pies. El sistema es parecido al de las zonas frías y calientes.

  • A la altura de los ojos siempre se colocaran los productos de compra que mayores beneficios dejan al establecimiento y pueden suponer hasta el 80% de las ventas.
  • A la altura de las manos se colocan los productos que se detecta que la gente compra de forma habitual.
  • A los pies se colocan los productos de primera necesidad que como vimos antes siempre buscarás y no te importa agacharte para cogerlos.

En la disposición de artículos también influye la distancia, por ejemplo los artículos principales siempre se sitúan lejos entre si para que así tengas que ver otros productos.

Igualmente los productos más caros siempre se colocan en los extremos de las isletas situando los más económicos en el centro de los estantes.

Pero lo más peligrosos son los productos de compra por impulso.

Estos son los que se sitúan en las lineas de salida de cajas, caramelos, pilas, cuchillas de afeitar… todo ese tipo de productos que estas obligado a mirar mientras esperas que te cobren.

En el caso de la ropa la cosa no mejora.

Por ejemplo si pensabas que los calcetines se suelen colocar al fondo de estás secciones por casualidad estas equivocado.

Se colocan allí ni más ni menos que porque así pasas por el resto de la sección seguro que algo te atrae.

En este tipo de secciones cuando crees que ves una oferta porque hay productos desordenados desconfía porque normalmente se sitúan junto a productos de mayor precio y así tras el desencanto de no encontrar ninguna ganga es probable que caigas en otro producto.

Como veis nada hay al azar cuando vamos de compras